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Una de las partes más complicadas de la boda quizás es poner de acuerdo a las damas de honor con el color y el vestido para el gran día, ¡o eso pensaba yo!

Para poder escoger modelito les preparé un desayuno en la Dulce Pikika, con crusanes, zumos de naranja, mini bocadillos y, como no, donuts de unicornio. Pikika, ¡Eres una artista!

Cuando llegaron también encontraron una bolsita cada una que contenía una chapita de Say Patata con la inscripción “The Best Bridesmaids” (es que son las mejores sin duda!) una libretita para tomar apuntes ya que son súper aplicadas ellas y revistas de novias como Casar-se a Catalunya o Vogue Novias.

Desayunamos entre risas, hablado de nuestras cosas y ojeando las revistas. A la media hora teníamos escogido el color, el modelo, los zapatos… Y eso que nos habíamos reservado el día entero.

Aproveché también para enseñarles el vestido ya que era súper TOP SECRET y únicamente lo había visto mi madre hasta ese momento.

La verdad es que fue súper bonito, algo íntimo y la excusa perfecta para quedar con ellas una mañana de verano.

Tengáis o no damas de honor, queráis o no que se vistan del mismo color, se conozcan entre ellas o no… Os animo a que organicéis un desayuno con vuestras amigas antes de la boda. Ellas son un gran apoyo, están por nosotras durante todo el proceso, nos consuelan en los momentos de nervios y nos dan esos abrazos eternos que sólo pueden venir de personas que nos quieren infinito. Se lo merecen de corazón.


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